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Guía · Caniche

El caniche en un piso y con niños

Un caniche vive muy bien en un piso, siempre que el piso no sea todo su mundo. Con los niños puede ser un compañero estupendo, si ellos aprenden a respetarlo como un ser con sus propios límites.

¿Cuánto espacio necesita?

Menos de lo que se cree. Lo importante: un rincón tranquilo para dormir, lejos del paso y de las corrientes, un sitio fijo para comer y, al principio, un lugar fijo para hacer sus necesidades.

Lo decisivo es lo que pasa fuera: paseos diarios en los que pueda olfatear, cruzarse con gente y descubrir cosas nuevas. Ahí es donde se cansa, no corriendo por el pasillo.

Escalera, ascensor y portero automático

Para un cachorro, un edificio está lleno de novedades: ascensor, telefonillo, portazos, pasos desconocidos en la escalera. Acostumbradlo poco a poco, con calma y una golosina, antes de que se conviertan en miedo o en ladridos.

Un perro con rutina y que ha gastado energía durante el día suele ser un buen vecino. Si en vuestro edificio se oye todo, practicad el timbre: suena, calma, premio – muchas veces, muy cortito.

Escaleras, sofá y saltos

Los caniches pequeños son ágiles pero ligeros. Un salto desde un sofá alto o desde los brazos de un niño puede hacerle daño. Los primeros meses, llevadlo en brazos en los tramos largos y enseñadle a bajar del sofá con calma, o poned una pequeña rampa.

El gres y el parqué resbalan bajo las patas de un cachorro. Unas alfombras en los pasos principales le dan agarre.

Normas entre niños y cachorro

Los caniches suelen ser muy juguetones y cariñosos con los niños. Para que siga así, ayudan unas normas sencillas:

  • se le acaricia sentado, no se le pasea en brazos;
  • cuando duerme o come, se le deja tranquilo;
  • nada de persecuciones por casa ni tirones fuertes;
  • los juguetes del perro y los de los niños van por separado;
  • los primeros meses, siempre hay un adulto delante.

Implicar a los niños con cabeza

Llenar el comedero con un adulto, cambiarle el agua, lanzarle un juguete blando, preparar el premio de un pequeño ejercicio: así el niño crea un vínculo sin agotar al cachorro.

Y aprende a leer sus señales. Bostezos, orejas hacia atrás, girar la cabeza o irse significan: «Ya basta por ahora». Un niño que conoce estas señales protege a los dos.

Un refugio que todos respetan

Todo cachorro necesita un sitio donde nadie lo moleste: una cama en un rincón tranquilo o un transportín abierto. La regla de oro para toda la familia: cuando está ahí, está descansando. Sobre todo cuando vienen amigos de los niños.

Para preparar ese sitio antes de que llegue, ved Preparar la llegada del cachorro; para educarlo paso a paso, la educación del caniche.

Preguntas frecuentes

¿Es el caniche adecuado para niños pequeños?

Sí, con normas claras y un adulto cerca. Los caniches pequeños son delicados ante las caídas: se les acaricia sentados y no se les lleva en brazos.

¿Puede vivir en un piso de alquiler?

Sí. Revisad el contrato y las normas de la comunidad, y aseguradle paseos y actividad cada día.

¿Alguna duda?

Escribid directamente a Gianni o a Aldo por WhatsApp. Contadnos cómo vivís y qué buscáis.

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