Guía · Caniche
El carácter del caniche: listo, sensible y muy cerca de los suyos
Del caniche se habla mucho por su pelo. En el día a día, sin embargo, lo que marca la convivencia es su cabeza: está entre los perros que más rápido aprenden y se une muchísimo a su familia. Conviene conocer las dos cosas antes de decidir.
Un perro que piensa con vosotros
El caniche capta las rutinas con una rapidez sorprendente. En pocos días sabe a qué hora se come, qué ruido anuncia el paseo y quién de la familia cede antes a una golosina.
Para educarlo es una ventaja enorme. Pero también significa que lo que vive las primeras semanas se convierte enseguida en costumbre: si le premiáis tres veces por pedir en la mesa, pedirá siempre. Unas normas sencillas y constantes valen más que cualquier manual.
Muchos caniches disfrutan resolviendo pequeños retos: traer un juguete por su nombre, dar la pata, recorrer un minicircuito en el salón. Estos juegos refuerzan el vínculo y lo cansan mentalmente, a menudo más que un paseo largo.
Muy pegado a su familia
El caniche es un perro de compañía en el sentido literal. Os sigue de habitación en habitación, se tumba donde está la vida de la casa y sufre si pasa mucho tiempo apartado.
Puede aprender a quedarse solo, pero poco a poco. Si en casa no hay nadie cinco días a la semana, tened una solución antes de que llegue: alguien que lo cuide, días de teletrabajo, familia cerca. El método lo explicamos en la educación del caniche.
Antenas muy finas
El caniche nota enseguida el tono de voz y las tensiones en casa. Los gritos lo vuelven más inseguro, no más obediente. Lo que funciona: voz tranquila, señal clara y premio en el momento justo.
Esto es especialmente importante los primeros días, cuando todo es nuevo. Os lo contamos en Los primeros días con el cachorro.
Más energía de la que parece
Ni siquiera los tamaños pequeños son perros de sofá. Necesita paseos diarios y, sobre todo, ocupación para la cabeza: buscar un premio escondido, aprender un truco, explorar un camino nuevo. Diez minutos de olfato lo dejan a menudo más contento que una vuelta larga y monótona.
Un caniche aburrido se busca él solo algo que hacer, y rara vez es lo que os gustaría: ladra más, mordisquea cosas o pide atención sin parar.
Lo que se suele decir y lo que es verdad
| Se suele decir | En realidad | |
|---|---|---|
| Perro faldero | «Solo quiere que lo lleven en brazos.» | Es activo y juguetón, y camina encantado distancias largas si está acostumbrado. |
| Nervioso | «Los caniches son inquietos.» | La inquietud suele venir de poca actividad o de un día a día caótico. Con rutina es equilibrado. |
| Complicado | «Es difícil de educar.» | Al contrario: aprende rápido. Lo difícil es cuando las normas cambian cada día. |
¿Es el caniche para vosotros?
Suele ser una buena elección si…
- pasáis mucho tiempo en casa o podéis organizaros bien para que no esté solo;
- buscáis un perro pequeño pero activo y atento;
- estáis dispuestos a cuidar – o a llevar a cuidar – un pelo que no para de crecer;
- os apetece dedicar unos minutos al día a enseñarle cosas.
Preguntas frecuentes
¿El caniche ladra mucho?
Depende mucho del perro y de la educación. Es atento y avisa de los ruidos. Con rutinas estables y suficiente actividad, el ladrido suele ser razonable.
¿Se lleva bien con gatos?
Normalmente sí, sobre todo si los conoce de cachorro y los primeros encuentros son tranquilos.
¿Es adecuado para personas mayores?
A menudo muy adecuado, si es posible pasearlo cada día y la peluquería está organizada.
Seguir leyendo
¿Alguna duda?
Escribid directamente a Gianni o a Aldo por WhatsApp. Contadnos cómo vivís y qué buscáis.
Nuestra única sede está en Barletta, Italia.