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Guía · Caniche

Educar a un cachorro de caniche: calma, constancia y premios

El caniche aprende rápido, así que educarlo es un placer. La clave es la constancia: pocas normas, siempre las mismas, y muchos momentos positivos repartidos a lo largo del día.

Pocas normas, iguales para todos

Antes de que llegue, decidid qué se permite: sofá sí o no, dónde duerme, dónde come, qué habitaciones no pisa. Después, toda la familia lo cumple. Un caniche al que uno le deja lo que otro le prohíbe aprende sobre todo a quién pedírselo.

Las palabras también deben ser las mismas: si uno dice «sienta» y otro «siéntate», el cachorro oye dos cosas distintas.

Socialización: el mundo en pequeñas dosis

En los primeros meses se forma su idea de lo que es normal y lo que da miedo. Personas distintas, ruidos de la ciudad, perros tranquilos, suelos nuevos, el coche: presentádselo de uno en uno, con calma y dejándole siempre volver a vosotros.

Cuándo puede tratar con otros perros y adónde puede ir lo decidís con el veterinario según las vacunas. Mientras tanto, podéis sacarlo en brazos o en una bolsa para que vaya viendo y oyendo el mundo.

Arnés y correa

Empezad en casa: ponedle el arnés unos minutos mientras juega o come un premio. Luego enganchad la correa y dejad que os siga por el pasillo. Fuera, los primeros paseos son cortos y sin exigencias; olfatear ya es trabajo.

Para un perro pequeño, el arnés suele ser más cómodo que el collar porque no tira del cuello.

Aprender a quedarse solo

  1. Segundos

    Salid un momento de la habitación y volved antes de que se inquiete, sin grandes saludos.

  2. Minutos

    Alargad el tiempo poco a poco. Un mordedor y un sitio tranquilo ayudan.

  3. Salir de casa

    Solo cuando varios minutos en la habitación de al lado vayan bien.

  4. Volver atrás si hace falta

    Si llora mucho rato o rompe cosas, volved al paso anterior y avanzad más despacio.

Premiar en lugar de castigar

Premiad la conducta correcta en el momento en que ocurre: las necesidades en su sitio, la calma cuando suena el timbre, volver cuando lo llamáis. Los castigos generan en un perro sensible como el caniche más miedo que aprendizaje.

Una buena escuela de cachorros, con grupos pequeños y métodos amables, puede ayudar mucho, a él y a vosotros. Para entender por qué reacciona así, leed el carácter del caniche.

Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo empezar a educarlo?

Desde el primer día, jugando y en sesiones cortas. Su nombre, las necesidades y un sitio tranquilo para descansar son las primeras lecciones.

¿Alguna duda?

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